Críticas Televisión

La pesadilla de bailar con los demonios

febrero 15, 2016
Imagen promocional de "Dance with devils".

Todo sucede en torno a la estudiante Rikka Tachibana, que gozaba de una vida normal con su madre hasta el fatídico día que ella y su familia despertaron el interés de los demonios.

En general, el anime es un desastre. Cualquier punto que se analice, aunque sea por encima, tiene fallos, espantosos y garrafales fallos.

La trama, no solo es predecible, cursi (en el mal sentido) y estúpida, sino que además es soporífera. Lo peor que puede tener un anime en el que, por su naturaleza, es obvio lo que va a ocurrir, es que se haga de forma que encima aburra. Vamos, si me estás contando algo que ya sé como va a terminar, al menos haz que parezca interesante. Además, todo sucede de forma atropellada, intentando inútilmente sorprender al espectador. Y todo eso es una pena, porque los dos primeros minutos eran llamativos.

Los personajes, son una tortura. No tienen gracia ni encanto. Son presentados uno a uno para que se capte su "esencia" individual. Lo pongo entre comillas porque no tienen ninguna. Son la cosa más estereotipada que me he encontrado en mucho tiempo. En principio, eso se podría perdonar si tuvieran matices, pero es que no los tienen. Son totalmente planos y frívolos. Llega hasta el punto de que, cuando se presenta el primer principito, el de las tinieblas, por llamarlo de alguna manera, resulta soso y extraño. Pues, francamente, esa sensación se quita rápido. Después de ver al resto de los personajes, llegas a pensar que el principito de las tinieblas es normal. Y no lo es. Tiene el mismo encanto que un somnífero.

Además, tienen una forma de presentarlos realmente idiota. Cuando tienen que combatir, los chicos cantan y bailan. No, no es broma. Cantan y bailan, y no siguiendo el ejemplo de otros animes como La Corda d'Oro o Uta no prince-sama que, al ser animes musicales, tiene cierto sentido. En Dance with devil hay repentinas escenas musicales que, da igual cuantas vueltas le dé, sigo sin encontrarles atractivo ni interés. Solo dan vergüenza ajena. El único fin que le puedo ver es vender la OST, que no tiene ningún encanto. Un ejemplo de estas "fantásticas" canciones lo incluyo al final del texto.

Si hablo de los personajes, obviamente tengo que hablar de la protagonista. Bien, al igual que el resto del elenco, es vacía y plana. Sigue el prototipo de doncella en apuros, inútil por si misma, siempre necesitando al príncipe encantador; y que, cuando decide hacer algo siempre mete la pata. No falla. En conclusión, hace menos que la Bella Durmiente (1959).

La animación es lo único realmente atractivo de toda la producción. No porque sea particularmente especial ni nada por el estilo, pero entra dentro del promedio. Más que los personajes en sí, quizás tienen más mérito los fondos. Sobre todo porque casi todo sucede en una academia que parece más bien una mansión del rococó.

Conclusión, solo recomiendo este anime a la gente que tenga ganas de reírse. No porque su humor surja de forma intencional, sino que es tan malo que resulta graciosa.

 

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